martes, 27 de diciembre de 2005
La medida afecta a 44 millones de m2, el 64% del término, y 6 millones son suelo no programado


La suspensión de licencias aprobada por el pleno de Xàbia afecta a 44 millones de metros cuadrados, el 64% del término municipal. Seis millones corresponden a suelo urbanizable no programado, que es el más apetecido por las grandes promotoras. En toda la superficie en la que mientras se revisa el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) queda paralizada la actividad urbanística, se hubieran podido construir unas 15.000 nuevas viviendas.



El alcalde de Xàbia, Eduardo Monfort, y el concejal de Urbanismo, Rafa Bas, defendieron ayer que la suspensión de licencias acordada en pleno el pasado jueves permitirá que los vecinos, a través de la Agenda Local 21, definan el modelo de ciudad y de crecimiento que quieren. «Es el pueblo el que debe decidir el modelo y no las grandes promotoras e inmobiliarias», apostilló Monfort.


El edil de Urbanismo subrayó que la suspensión de licencias es una medida cautelar encaminada a «facilitar el estudio y la revisión del PGOU». La suspensión afecta a 44 millones de metros cuadrados de los 68 del término municipal y tendrá vigencia durante un año prorrogable a otro más. «Es una medida cautelar -insistió también el alcalde- y no significa que vayamos a desclasificar todo este suelo. Ahora iniciamos un proceso en el que participarán todos los agentes sociales. Algunas zonas incluidas en la suspensión de licencias seguirán contempladas en el planeamiento».
En todo caso, la suspensión de licencias sí que supone frenar la construcción de más casas. En todo el territorio afectado por esta medida el actual PGOU permitía la construcción de entre 14.000 y 15.000 nuevas viviendas.
Además, Rafa Bas instó a los constructores y empresarios a que «mantengan la tranquilidad y sosiego». Precisó que este sector profesional tendrá voz en la Agenda Local y «seguramente saldrá más beneficiados» que con el actual modelo urbanístico.
Los ajustados plazos de la suspensión de licencias no asustan ni al primer edil ni al concejal de Urbanismo. Es más, Monfort recalcó que el acuerdo del pleno les fuerza a trabajar y sacar adelante la revisión del actual PGOU, que está en vigor desde enero de 1990.
De los 44 millones de m2 en los que ahora se paraliza la actividad urbanística, 32,7 millones corresponde a suelo no urbanizable. El alcalde señaló que «estamos hartos» de que se construyan en terrenos no urbanizables agrícolas chalés en parcelas de 10.000 m2. Seis millones de m2 de esta suspensión de licencias son suelo urbanizable no programado, que es el más apetecido por las grandes empresas promotoras.
Además, en el ámbito de suspensión de permisos de obra hay tres millones de suelo urbanizable ya programado y dos millones de suelo urbano. En esta última categoría, se incluye la ladera de Santa Llúcia, montaña que el nuevo equipo de gobierno quiere preservar por su alto valor ecológico y paisajístico. También es suelo urbano el de Mesquides, en el núcleo de Duanes de la Mar. El objetivo es dotar a este núcleo urbano de dotaciones públicas como parques o aparcamientos.
El alcalde indicó que en los casos de suelo urbano en los que hay proyectos aprobados el ayuntamiento deberá indemnizar, pero no así en planes como los del sector golf o el Saladar, que el consistorio no ha aprobado.La acuerdo de suspender licencias responde a una moción que el alcalde llevó por su cuenta y riesgo al pleno del pasado jueves. Ni siquiera sus compañeros en el equipo de gobierno (Bloc-Centristes, PSPV y el independiente Enrique Bas) sabían que Monfort iba tan aprisa respecto al compromiso de poner freno a la construcción desmesurada, que asumió el pasado 22 de noviembre, cuando una moción de censura le hizo alcalde y desbancó a Juan Moragues, del PP.
El propio edil de Urbanismo reconoció ayer que «prácticamente no sabía nada» de la propuesta que Monfort llevó al pleno. «Pero la esperábamos como agua de mayo».

«No ha generado tensión»

Mientras, el alcalde afirmó que el acuerdo, pese a nacer de una decisión que asumió sin consultar a sus socios de gobierno, «no ha generado ninguna tensión». Dijo que como alcalde le correspondía asumir esta responsabilidad y subrayó que la inquietud de parar «el urbanismo desaforado» la comparten cada uno de los concejales del pacto. Defendió que era necesaria «la máxima discreción» puesto que, cuando el anterior edil de Urbanismo, Enrique Bas, anunció hace unos meses que la suspensión de licencias era inminente, «la oficina técnica se vio inundada de peticiones de licencias y de PAI's».
El alcalde de Xàbia también aseguró que la suspensión de permisos de obra no es una medida de valentía personal, sino de «responsabilidad política». «Es uno de los siete puntos programáticos que asumimos el día de la moción de censura. Además, debíamos cumplir con algo tan sagrado como es un compromiso electoral». Y la revisión del PGOU figuraba con letras grandes en los programas de los partidos del nuevo equipo de gobierno.
Publicado por javeanet @ 10:57
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