martes, 24 de enero de 2006
Los operarios, suspendidos en el precipicio, instalan mallas de acero. Los trabajos también se desarrollan en playas erosionadas de Calp y Benissa y en total se protegerán 2.225 m2 de acantilados

La cala del Tangó ofrece estos días un espectáculo impactante. Operarios suspendidos en el acantilado instalan las redes de acero que deben evitar el grave problema de desprendimientos que sufre este bello litoral de Xàbia.


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Los trabajos, contratados por la Dirección General de Costas, se realizan desde hace una semana y la malla metálica ya cubre el cortado donde se han producido en los últimos años los episodios más importantes de caídas de piedras.

La erosión de este acantilado obligó el pasado verano a cerrar este tramo de la cala del Tangó. Ahora, con la doble red de cable de acero que se está instalando, se logrará que esta franja costera sea más segura y se pueda abrir de nuevo a los bañistas en la próxima temporada turística.

La malla metálica cubrirá 300 metros cuadrados de acantilados del Tangó. Un responsable de la empresa que efectúa los trabajos confirmó ayer que se trata de una tarea muy compleja. Primero, fijan las redes con bulones (son piezas parecidas a los tornillos pero de mayor tamaño) al talud del precipicio. Luego colocan una primera malla de acero que evita la erosión y la caída de piedras. Sobre esta red, se coloca otra de resistentes cables de acero, que refuerza el mallado e impide desprendimientos de rocas de gran tamaño.

Previamente a instalar las mallas de acero, se sanea el precipicio y se actúa en las zonas donde ya hay rocas sueltas y más riesgo de caída de piedras.

Los trabajos en la cala del Tangó no son, con todo, los únicos que se realizan en la Marina Alta. El Ministerio de Medio Ambiente, a través de la Dirección General de Costas, sacó a licitación el pasado otoño el proyecto para evitar la erosión en los acantilados de la Granadella, también en Xàbia; la cala del Racó, en Calp, y Les Bassetes y l'Abogat de Benissa. La memoria de todas estas intervenciones en los acantilados la realizó la empresa Tracsa. En la Granadella se colocan 600 m2 de malla metálica, en Les Bassetes, 200 m2, en l'Abogat, 800 m2, y en el Racó de Calp, 325 m2.

En total, la superficie de acantilados de la comarca que se protegerá con redes de acero es de 2.225 metros cuadrados. El proyecto también incluye instalar mallas de seguridad en la playa de l'Albir, en l'Alfàs del Pi (Marina Baixa).

Los operarios que ayer trabajaban en los acantilados del Tangó se empleaban a fondo para dejar bien sujeta la red de acero. Es un trabajo para especialistas y bastante complicado.

Esta intervención permitirá resolver los problemas de erosión que hay en estos acantilados del cabo de Sant Antoni de Xàbia. Los desprendimientos, incluso de rocas de gran tamaño, y el riesgo de que se produjeran más obligaron a que el pasado verano la mayor parte de esta playa permaneciera cerrada a los bañistas y turistas. Además, el ayuntamiento instaló señales en las que advertía del peligro de desprendimientos.


Cala en regresión


La cala del Tangó ha sufrido en los últimos años un fuerte proceso de regresión. Esta playa forma parte de un bello litoral protegido (es la reserva marina del cabo de Sant Antoni), que se caracteriza por un paisaje escarpado de acantilados y calas recoletas. Las redes de acero es evidente que causan un impacto visual, pero son la única solución para paliar la erosión en los acantilados y conferir seguridad a unas zonas de baño que para Xàbia representan un importante atractivo turístico.
Publicado por javeanet @ 14:07  | Enero 2006
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