martes, 24 de enero de 2006
La Generalitat Valenciana, a través de la Dirección General de Pesca, aboga por la comercialización directa por parte de los pescadores de la mercancía como clave para el desarrollo futuro del negocio, que se debate desde hace ya demasiados meses en un escenario de supervivencia pura y dura. El director de Pesca, José Ferrando, considera que sólo mediante la alianza de varias cofradías de pescadores en grupos comercializadores se puede controlar la cotización del pescado fresco de bahía y luchar contra la creciente competencia foránea y de la gran distribución.

En una entrevista concedida a la revista Agrària, que edita la Conselleria de Agricultura, Pesca y Alimentación, Ferrando admite que el sector atraviesa por graves dificultades derivadas del elevado precio del gasóleo y del bajo precio en las lonjas, que después, sin embargo, no notan las amas de casa en las tiendas finalistas o las grandes superficies.

El director de Pesca subraya que, con el sistema actual de ventas en el que el protagonista es la cofradía correspondiente, las cotizaciones oscilan siempre a la baja «y aquí no hay solución». «Esto se podría resolver si ellos se convierten en los propios comercializadores de pescado», agrega Ferrando.

El responsable de Pesca aboga por extender al conjunto de la bahía alicantina el modelo implantado ya, con acierto, en las cofradías de Dénia, Jávea y Calpe. Las nuevas agrupaciones, como «solución estable» a la crisis de precios permanente que sufre el sector, darían cabida a las de Santa Pola y La Vila Joiosa, con importantes volúmenes de pesca extractiva.

El funcionamiento de estas organizaciones pasa por montar sus propias tiendas, incluidos los puestos de los mercados municipales de los pueblos más importantes del litoral. En estos momentos, en el caso de la organización constituida en la Marina Alta se comercializa directamente y, por lo tanto, se fija el precio y se impide el desplome de la cotización, el 60% de la mercancía que extraen los barcos en Dénia, Jávea y Calpe, de acuerdo con las declaraciones que formula José Ferrando a la revista de la Conselleria.

Se trata, en suma, de que los propios pescadores obtengan un valor añadido a su trabajo al participar directamente en la subasta en la lonja y comprar como cualquier otro pujante (como los restauradores). Luego, el pescado se vende al precio del mercado y no por debajo de él, como ocurre en estos momentos, según la valoración de la Conselleria de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Ferrando hace un llamamiento al sector para que se den de alta y cumplan con los estatutos de la UE. Durante los tres primeros años, se pueden obtener ayudas por un millón de euros, como ocurre ahora en el modelo de Dénia, según el director de Pesca.

Bruselas concede una subvención por ser una organización de productores, pero también pueden retirar pescado cuando está muy barato, como en el mercado de cítricos, y cobrar del Estado la diferencia entre el precio de retirada y el de venta. El éxito en la compra de puestos en los mercados municipales está garantizado, según Ferrando, porque el pescado de bahía se complementa con el traído de otros litorales del norte.
Publicado por javeanet @ 23:22  | Enero 2006
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios