martes, 24 de enero de 2006
La organización clausurará el puesto si el feriante no retira las navajas, cerbatanas y arcos con flechas y la Policía Local intensificará la vigilancia


Ni peluches, ni muñecos. Un feriante ofrecía como premio en la feria de Sant Antoni, de Jávea, cerbatanas, navajas o arcos, aun cuando los ganadores fueran menores de edad. La organización le advirtió ayer que retirara los peligrosos utensilios si no quería que le clausuraran el puesto. La Policía Local intensifica su vigilancia.

Navajas, arcos indios con flechas de hierro o cerbatanas. Estos son algunos de los reclamos con los que atraía clientela uno de los puestos de la feria de Sant Antoni que se celebra estos días en Jávea.

Sin embargo, el feriante no tenía en cuenta la edad de los participantes a la hora de elegir entre el catálogo de premios y varios niños del municipio han obtenido sin problemas, ni ningún tipo de control, unos peligrosos juguetes que, en realidad, están catalogados como armas. Según pudo comprobar esta redacción, el encargado de la atracción (que premia la puntería) ni siquiera pregunta a los jugadores si son mayores de edad antes de entregarles su regalo.

El responsable de la Policía Local aseguró ayer que se intensificará el control para evitar que más niños consigan objetos peligrosos.

Preocupación

También la edil de Fiestas de Jávea, Kika Mata, mostró su preocupación por el incidente y adelantó que pedirá a los organizadores que aclaren qué número de menores pueden haberse agenciado navajas o otros utensilios amenazantes.

De hecho, nada más conocer las denuncias, los integrantes de la Penya la Burrera (responsables del evento) acudieron a la feria y obligaron al feriante a retirar de su puesto las navajas, cerbatanas y flechas de hierro. Además, le advirtieron de que controlarán la atracción y si vuelven a tener denuncias de la Policía o padres le clausurarán la caseta. Uno de los miembros de la peña organizadora lamentó lo ocurrido y añadió que no son premios adecuados para los menores.

La venta de este tipo de artículos está permitida, siempre que se realice a mayores de edad y, en algunos casos, con autorización de coleccionista. Sin embargo, en los últimos meses su distribución se ha ampliado, sin que los comerciantes conozcan, aparentemente, los requisitos de seguridad exigidos ya que, en muchas ocasiones, los propios representantes no informan de sus condiciones de venta.

A veces, la apariencia del producto de cara a los padres es la de un juguete y, en muchas ocasiones, éstos no son conscientes de la peligrosidad que pueden entrañar.
Publicado por javeanet @ 23:25  | Enero 2006
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