Entre ambos ayuntamientos ya hay un acuerdo tácito para respetar el último deslinde
efectuado por el Instituto Geográfico Nacional y que sitúa el templo en territorio xabienc
El conflicto territorial de Benitzaina es desde marzo de 2000 agua pasada. Xàbia y Dénia dieron entonces por bueno el deslinde efectuado por el Instituto Geográfico Nacional que situaba la ermita de Benitzaina, que es del siglo XVIII, en término xabienc.
Sin embargo, ahora esta vieja polémica toma otra vez cuerpo. El Plan de Mínimos o Plan Transitorio de Dénia, aprobado recientemente por la Conselleria de Territorio, aplica cartografía antigua en este límite. El documento que definirá el desarrollo urbanístico dianense durante los próximos dos años incluye el templo de Benitzaina en territorio dianense.
El Ayuntamiento de Xàbia ya ha presentado un recurso de reposición contra el Plan de Mínimos. En el pleno ordinario de hoy se dará cuenta de este recurso que no busca más que Dénia corrija el error de incluir la ermita de Benitzaina en su término y adapte este límite al deslinde definitivo.
Rectificar el error
Con todo, no hay visos de que este error del Plan de Mínimos reabra el viejo conflicto territorial entre Xàbia y Dénia. De hecho, el concejal de Urbanismo xabienc, Rafa Bas, indicó ayer que ya hay un acuerdo tácito entre ambos ayuntamientos para rectificar el error. También dijo que en el momento que Dénia adapte su actual planeamiento urbanístico al deslinde correcto, el consistorio de Xàbia retirará el recurso de reposición.
Así pues, Benitzaina no va a suponer esta vez un motivo de polémica entre Xàbia y Dénia. La delimitación definitiva es oficial desde el 1 de marzo de 2000. Ese día los técnicos del Instituto Geográfico Nacional levantaron acta sobre el terreno y allí estuvieron el entonces alcalde de Dénia, Miguel Ferrer, del PP, y el primer edil de Xàbia, Eduardo Monfort, quien ahora, seis años después, vuelve a ser alcalde por Bloc-Centristes.
Dénia acató el deslinde, pero antes sí que presentó batalla jurídica. El límite definitivo llegó tras desestimarse los recursos contencioso-administrativo y de casación presentados por el consistorio dianense.