martes, 14 de marzo de 2006
El gol de Cebolla fue un balón de oxígeno para el Jávea porque la victoria ante el Enguera era necesaria para que el equipo no se viniese abajo.

El Jávea apareció muy inseguro en el terreno de juego y la mayoría de sus jugadores evidenciaron mucha ansiedad porque no los jugadores no tuvieron las ideas claras y sufrieron mucho para lograr el triunfo.

El estado de ansiedad que los jugadores demostraron en el campo también se trasladó a la grada pues los seguidores están sufriendo mucho.

La directiva lo ha intentado todo y sigue sin encontrar una explicación a lo que está sucediendo esta temporada.

Al equipo de Araujo le costó mucho doblegar a un Enguera que es un equipo que ocupa puestos descenso. Los valencianos se situaron mejor en el terreno de juego y supo maniatar a un Jávea que estaba excesivamente nervioso.

Exceso de precipitación
En los primeros 45 minutos no hubo ni una sola ocasión de gol. En la segunda mitad, Araujo decidió arriesgar más, jugó con un sistema más ofensivo pero el exceso de precipitación hizo que se perdiesen muchos balones.

En una gran jugada de Cebolla, el delantero marcó y la alegría se adueñó de todos. Fue a partir de aquí y de que el Enguera se quedase en inferioridad numérica cuando se pudo ver a un Jávea más sereno y con más ideas.

El Jávea ganó el partido y la tranquilidad se instaló entre sus seguidores, cuerpo técnico, jugadores y directiva.

Mención aparte merece la directiva que están sufriendo como nadie y espera que sus jugadores sean capaces de sumar dos victorias consecutivas para recobrar la serenidad.
Publicado por javeanet @ 13:10  | Marzo 2006
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios