Peñas y asociaciones se reúnen para comer, cantar y vender productos típicos de la fiesta
Pocas tradiciones se mantienen tan vivas en la comarca como la celebración del Domingo de Pascua. Xàbia es, sin lugar a dudas, una de las citas ineludibles para conocer de cerca porque se celebra con tanta alegría y buena gastronomía la primera jornada festiva tras la Semana Santa. Ayer no cabía un alfiler en los alrededores de la iglesia de Sant Bertomeu, en el corazón del casco antiguo de Xàbia.
Los niños se agolparon de inmediato cuando la música de la Romàntica del Saladar comenzó a sonar en directo. El grupo local presentaba, en una jornada tan especial, las canciones de su último disco «Revetla», una nueva apuesta por el folk y la recuperación de la música que antaño tocaron diferentes bandas de pueblo en los pasacalles. Letras satíricas y divertidas, como corresponde a los días de pascua.
Las peñas y asociaciones, en los alrededores del escenario a ras de suelo, se encargaron de suministrar la comida a los asistentes. Bogamarins a 1 euro, sardinas, longanizas, morcillas, «coques de dacsa», buñuelos y productos tradicionales completaban la variada oferta gastronómica.
La «Fira de Pasqua» se unió ayer a la de artesanía que se concentraba a pocos metros de la iglesia y que convirtió el centro del municipio en un hervidero de gente con ganas de pasarlo bien.