domingo, 04 de junio de 2006
El del T7, que nunca antes había ganado a su paisano, fue muy superior en el duelo alicantino y se clasifica para octavos


La temporada de Rubén Ramírez empieza a merecer la nota de sobresaliente. Se ha clasificado por primera vez en su carrera para los octavos de final de un Grand Slam. Lo hizo ayer, sobre la arcilla de París y ante otro alicantino: David Ferrer. El duelo de la Costa Blanca se decidió más rápido de lo esperado y del lado del que no estaba en la lista de favoritos.

Sólo necesitó tres sets para conseguir su primera victoria oficial sobre Ferrer: 7-6 (4), 7-5 y 6-4. Se habían enfrentado hasta ayer en cinco ocasiones y siempre el resultado había favorecido al de Jávea. Pero ayer Rubén estuvo pletórico, combativo. Tuvo ese plus físico que, tal vez, le dio la retirada de Rochus en la eliminatoria previa.

Ferrer, cuartofinalista el año pasado en Roland Garros, acabó desquiciado y rindiéndose a la evidencia. El del T7 supo jugar con mayor inteligencia los puntos decisivos. Ganó el tie-break del primer set y, a partir de ahí, todo fue mucho más fácil.

En cualquier caso, Rubén Ramírez no conocerá a su rival de octavos de final hasta el día de hoy. Saldrá del duelo entre el argentino Juan Mónaco y el cañonero croata Iván Ljubicic. Este partido se tuvo que suspender ayer por falta de luz cuando el marcador era favorable a Ljubicic por 4-6, 5-7, 6-3, 6-4 y 4-2.

Rubén repartió besos a diestro y siniestro. Se sintió ganador. No perdió la sonrisa y en la sala de prensa estuvo sencillamente radiante: «He jugado un partido perfecto, sin nada que perder y quizás por eso he jugado tan tranquilo».

El alicantino se refirió a sus posibles rivales, aunque no se mojó en sus preferencias: «De jugar con Mónaco o Ljubicic será un partido muy diferente, por ejemplo contra Mónaco nos podemos tirar siete horas en la pista». Por su parte, David Ferrer estuvo elegante y le deseó «toda la suerte» a su paisano Ramírez. «Le veo con muy gran nivel y jugando como hoy tiene muchas oportunidades de seguir adelante con independencia de quién sea su rival. Quizás sea la sorpresa del torneo», avisó.

Nadal se atragantó y ganó

Suma y sigue. Rafael Nadal consiguió su victoria consecutiva número 56 sobre pista de tierra batida. Ese nuevo triunfo lo logró en la tercera ronda de Roland Garros frente al francés Paul Henri Mathieu. Fue todo un maratón que se prolongó por espacio de 4 horas y 52 minutos. El balear se impuso a su adversario por 5-7, 6-4, 6-4 y 6-4. El éxito del mallorquín coincidió con su vigésimo cumpleaños. El peor momento vivido por Nadal en su duelo con Mathieu fue durante el décimo juego del tercer set. Tomó un trozo de plátano y se atragantó. Por suerte, pudo continuar. Beto Martín también está en octavos.
Publicado por javeanet @ 16:53  | Junio 2006
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