Los vecinos afirman que sólo el jueves, cuando se efectuó la inspección, había más trabajadores y se empleaban a fondo
Los vecinos y comerciantes de la Ronda Sur y la calle Gabriel Miró de Xàbia no terminan de creerse que las obras de rehabilitación del Casc Antic están ya en la buena senda y no habrá más retrasos. De momento, el comercio de la Ronda Sur lo que sí tiene claro es que esta calle se cerró al tráfico el 15 de mayo y las obras debían terminarse en quince días. La realidad es que la Ronda Sur continúa todavía cerrada y el lunes es la nueva fecha para que se tapen las zanjas y la calle se abra al tráfico.
Uno de los comerciantes aseguró ayer que están estudiando pedir indemnizaciones por el retraso. Afirmó que han sufrido pérdidas del 80%. Además, ven con preocupación que la calle siga llena de vallas y obras en el inicio de las fiestas de Fogueres Ñla proclamación de las Reinas es esta nocheÑ.
Este comerciante explicó que el jueves sí que se notó que había más trabajadores y que éstos se empleaban a fondo. Precisamente, ese día hubo una inspección en la que participaron la dirección de obra, representantes de la empresa que efectúa este proyecto (es la UTE del Grupo Generala y Mayve), el concejal de Grandes Proyectos, Enrique Bas, y técnicos municipales. «Pero hoy Ñpor ayerÑ a las 9 sólo había dos operarios» en las obras de la Ronda Sur.
El mismo comerciante afirmó que «a quienes sí que vemos que trabajan a fondo es a las empresas subcontratadas de Xàbia». También dijo que el comercio de la Ronda Sur no se queja por las obras en sí, «ya que sabemos que son necesarias y buenas para el pueblo». Precisó que el malestar viene de «la pasividad de los trabajadores», de que hay pocos y de la lentitud con la que avanzan las obras.
Mientras tanto, los vecinos de la calle Gabriel Miró también sufren los efectos colaterales de las obras. Los residentes de una finca llevan toda la semana sin poder utilizar el garaje y se ven obligados a aparcar sus vehículos en la calle.
El viernes pasado, como ya informó este diario, el garaje quedó cerrado por las zanjas. Los vecinos no podían sacar sus vehículos y avisaron a la policía local. La empresa habilitó el sábado por la mañana una pasarela para que pudieran sacar los coches. Pero toda esta semana el garaje se ha quedado otra vez sin acceso.