El artefacto mide 64 centímetros, pesa 11,6 kilos y podría pertenecer al avión alemán
Junkers JU88 cuyo fuselaje ya «pescó» un barco xabienc en noviembre de 2004
El Cap Prim Segon, que es un pesquero de Xàbia, enganchó ayer en sus redes un curioso hallazgo. La tripulación, al recoger alrededor de las 15.30 horas las redes, comprobó que, además de gamba, habían pescado una bomba de 64 centímetros de largo y 11,6 kilos de peso.
El artefacto está en bastante buen estado y los tripulantes del Cap Prim Segon no dudaron de que se trataba de una antigua bomba aérea. De hecho, el proyectil presenta una pequeña argolla que hace suponer que la bomba iba suspendida en el ala de un avión.
Además, Amadeu Ros, que es el patrón de este pesquero de Xàbia, relató al llegar a puerto que en las coordenadas donde faenaron ayer ya han aparecido restos del fuselaje de un avión alemán de la Segunda Guerra Mundial. Incluso comentó que hace cuatro meses probablemente engancharon el motor del avión, pero, al ser muy pesado, rompió las redes.
El patrón del Cap Prim Segon precisó que el proyectil quedó enredado en las redes cuando faenaban a 31 millas del cabo de Sant Antoni de Xàbia y 17 millas de Es Vedrà (Eivissa). El hallazgo se produjo a 410 brazas (760 metros) de profundidad. «Lo hemos apartado en un rincón y lo hemos metido en un cubo de agua. No podíamos hacer otra cosa», explicó Amadeu Ros, que, antes de que llegaran los artificieros, ya apuntaba que era difícil que hubiese peligro de que la bomba estallara. «Al recoger las redes, ha golpeado con fuerza la cubierta y no ha pasado nada», comentó, y también advirtió que mientras lo llevaron enganchado en las redes seguro que recibió muchos golpes.
No obstante, al llegar a puerto, alrededor de las 17.30 horas, artificieros de la Guardia Civil e incluso un perro adiestrado para detectar explosivos confirmaron que no había ningún riesgo de que el proyectil estallara.
Los artificieros también coincidieron en que se trata de una bomba de la Segunda Guerra Mundial.
También en el puerto estaba el arqueólogo municipal de Xàbia, Joaquim Bolufer. Tanto él como Amadeu Ros señalaron que es probable que este proyectil pertenezca al Junquers JU88 que se sabe que se estrelló entre Eivissa y Xàbia durante la Segunda Guerra Mundial.
Bombardero de mediano alcance
El Faro II, que también es un pesquero de Xàbia, enganchó en sus redes en noviembre de 2004 el armazón de la carlinga, el fuselaje y una rueda de este Junquers JU88, que fue un bombardero de mediano alcance de la Luftwaffe, aviación del II Reich.
Este avión nazi no se estrelló en una acción de guerra, sino que probablemente sufrió un accidente al perderse durante un vuelo de traslado o reconocimiento. Este tipo de aviones que entran en el espacio aéreo de un país que no está en conflicto se llaman internados.
La llegada ayer a puerto del Cap Prim Segon levantó bastante expectación. «Han pescado una bomba», respondían los marineros cuando algún curioso preguntaba por el revuelo que en la tarde de ayer había en el puerto.