El ayuntamiento estudia volver a instalar el servicio el próximo verano tras caducar en el mes de septiembre la concesión de las dos empresas encargadas de explotarlo
Ducharse cuando uno acaba de darse un baño en la playa es hoy en día un lujo, pero todavía lo es más si el agua es dulce. Xàbia ha vuelto a ubicar por tercer año consecutivo tres duchas en la playa de l´Arenal que ofrecen a los turistas un apetitoso baño de agua potable por el módico precio de 50 céntimos.
El servicio es todo un éxito entre los bañistas. Así lo aseguró ayer uno de las personas encargadas de vigilar que nadie se quede sin pagar. Sin embargo, no todos los que lo utilizan ven con buenos ojos el tener que abonar una moneda para poder disfrutar durante unos minutos bajo el agua. Ni aunque ésta sea dulce.
Xàbia se convierte de esta forma en la única playa de la Marina Alta, y probablemente de la Comunitat, que ofrece este servicio a los turistas. Y es que en la mayor parte del litoral de la comarca las duchas se retiraron hace ya años cuando empezaron los eternos problemas con el agua.
La única posibilidad que tienen los usuarios de las playas, es asearse en los lavapiés que generalmente son de agua salada. Por supuesto siempre hay excepciones como es el caso de Dénia que en sus 20 kilómetros de costa los lavapiés son agua dulce.
En principio este es el último año que las dos empresas encargadas de explotar este servicio podrán ofrecer agua dulce a los bañistas ya que este verano caduca la concesión.
El ayuntamiento de Xàbia aprobó hace tres años que las mercantiles encargadas de las hamacas debían además prestar otros servicios para un buen funcionamiento de las infraestructuras de la única playa de arena de Xàbia.
Durante este tiempo las dos empresas se han hecho cargo de pagar el gasto que han marcado los contadores de agua a cambio de explotar el servicio de las hamacas. El primer verano, no se puso precio por ducha aunque el derroche que realizaban las personas obligó a los encargados a cobrar. La polémica surgió cuando decidieron que el precio por baño sería de un euro.
Finalmente, ni tanto ni tan poco. Las empresas han decidido cobrar 50 céntimos para que el agua no se derroche ni se malgaste y al mismo tiempo poder obtener parte de beneficio.
El concejal de Servicios, Pascual Codina, explicó ayer a este diario que una vez caducada la concesión habrá que estudiar el resultado que ha dado el servicio durante estos tres años para que las empresas encargadas de las hamacas sigan ofreciendo duchas de agua dulce a los bañistas.