La pesca furtiva y las embarcaciones que navegan cerca de la costa son las principales causas de la merma de especies. El mero, la morena, el congrio, la lisa y el besugo son ejemplares amenazados
La reserva marina del cabo de Sant Antoni, que comparten Dénia y Xàbia, vive permanentemente amenazada. Los informes presentados en la última comisión de seguimiento de la reserva marina por la Conselleria de Agricultura y Pesca, revelan que la población de peces en la zona se ha reducido casi a la mitad. Además, los mismos documentos apuntan que las principales causas en la merma de peces es la pesca furtiva junto a las grandes embarcaciones de pasajeros que pasan muy cerca de la costa y a una velocidad superior a la permitida.
Los expertos realizan periódicamente estudios sobre la población de peces y analizan distintos transectos -columnas de agua- de la reserva marina. Según los informes, en otoño de 2003 se detectaron en 13 transectos distintos de la reserva marina un total de 3.061 peces. En la misma estación del año pero en 2005, el estudio revela que la población de especies ha descendido hasta los 1.641 peces en los mismos trece transectos analizados. Un total de 1.420 peces menos. Es decir, que en dos años la población de peces que vive en la reserva marina ha descendido en un 46%. Un cifra nada alagüeña para el futuro de este santuario marino.
Entre las especies más conocidas y que están desapareciendo destaca el mero. En 2003 llegaron a registrarse dos meros en el tramo de reserva analizado y en otoño de 2005 la cifra bajó a cero. La misma mala suerte corrieron las morenas, que han pasado a ser una especie en extinción en la reserva marina del cabo de Sant Antoni. Del congrio fue detectado un ejemplar y no se encontró ninguna lisa en 2005 en los transectos estudiados. Los expertos constataron la existencia de un besugo en los tramos estudiados en 2003 pero dos años después, en 2005, el informe revela que su población ha descendido al no constatar la existencia de ningún ejemplar. El bodión verde y el pargo son otras de las dos especies muestreadas menos abundantes en la reserva marina.
Mientras que los peces más abundantes, según el estudio, son la castañuela, la boga y la doncella. La mojarra y la salpa también son abundantes en algunas de las columnas de agua analizadas.
Vigilancia
Los Ayuntamientos de Dénia y Xàbia han instado a la conselleria a aumentar la vigilancia en la zona para evitar la pesca furtiva. Actualmente, la reserva está vigilada 20 horas a la semana. El vigilante se las ingenia como puede para tratar de sorprender a los pescadores ilegales y cada día varía sus horarios de patrulla. Pero, como mucho, puede realizar vigilancias diarias de tres horas.
Ahora, tras la negativa del Ministerio de Fomento a que se balice la zona por la navegación de embarcaciones, los 31.000 euros destinados a este fin podrían ir dedicados a contratar a otros dos vigilantes y así intensificar la preservación de la reserva marina.
Fuentes consultadas por este diario aseguran que con los medios disponibles actualmente no se puede hacer frente a los pescadores ilegales. Los furtivos que más esquilman la riqueza marina de la reserva son los buceadores que pescan con fúsil, conocidos como fusileros.