La 1a edición de Arrels moviliza a plataformas cívicas de la Marina en contra de la especulación urbanística. La denuncia se hace con un pasacalle y un debate público
Cerca de un millar de personas de toda la Marina Alta salió ayer a las calles de Xàbia en un pasacalle lúdico y reivindicativo que clamaba contra la especulación inmobiliaria que arrasa la comarca. «Queremos reclamar la el derecho a nuestra tierra, para que se mantenga tal y como la hemos conocido y no convertida en una burda imitación de césped verde y cemento gris», rezaba el manifiesto final.
La movilización, junto a una mesa redonda sobre el modelo urbanístico de la comarca, fue el acto central de Arrels, 1er Aplec per la terra. Este primer encuentro es un espacio de convergencia de los diferentes colectivos de la Marina en defensa del territorio y aspira a tener continuidad. «Somos gente de Xàbia, Pego, Parcent , Sanet y Benissa que nos hemos decidido a organizar un evento conjunto para poner a debate el modelo de crecimiento urbanístico que nos afecta a todos y que está destrozando nuestra territorio», aclaró Estela Francés, del colectivo Veïns de Parcent. Francesc Miralles, portavoz de Arrels afirmó que «queríamos marcar un punto de encuentro para concienciarnos del problema común que supone la especulación inmobiliaria en nuestro país y emprender una línea de acción conjunta». El pasacalle, de cariz festivo, sirvió de plataforma para exponer lo debatido en la mesa redonda. Gritos de Fuera especuladoresSalvemos nuestra tierra de la destrucción son una muestra. También hubo lugar para una pancarta Salvem el Pinaret de Jesús Pobre, una de las luchas contra la especulación más recientes y que está dando sus frutos.
Arrels cuenta con el patrocinio del ayuntamiento de Xàbia. «Se lo propusimos y encontramos una coincidencia de intereses», aseguró Miralles.