Renovarse o morir. Más de un centenar de miembros de las cofradías de la Comunitat, Murcia, Cataluña y Andalucía coincidieron ayer en que la comercialización directa del producto será la clave para la subsistencia del sector en los próximos años. El sector, que se reunió en el Castellón en el I Congreso de Pesca de Bajura, Firapesca 2006, afirmó sentirse “más perseguido que nunca” y reclamó ayudas a la Administración.
La entrada “masiva” en los mercados europeos de pescado de terceros países (que no pasan unos controles de calidad tan estrictos como los que exige la Unión Europea), el aumento de los costes por el encarecimiento del gasoil y la pérdida de rentabilidad por el desplome de los precios en lonja son los factores que están poniendo a esta actividad económica ancestral contra las cuerdas.
La alternativa de la venta directa se erige con fuerza en la Comunitat después de que los pescadores hayan constatado en los últimos años que “las capturas se mantienen o van en aumento, mientras los precios caen en picado”, explicó el patrón mayor de la Cofradía de Villajoyosa, Francisco Llinares, que asegura que venden más barato que hace años, aunque al consumidor le cueste más caro.
Algunas cofradías ya han explorado alternativas. En Jávea y Altea ya venden de forma directa parte de su pescado, una experiencia que desde el pasado mes de septiembre también está desarrollando la Cofradía Sant Pere del Grau de Castellón