Una medida pionera en España para atajar la violencia de género desde la raíz. El Juzgado de Menores Número 3 ha dictado una medida de libertad vigilada en la que se obliga a un adolescente de nacionalidad argelina a acudir a clases en las que se le enseñen a valorar a las mujeres. El chaval, de 17 años de edad y residente en Javea, compareció ayer en la Fiscalía de Menores acusado de maltratar a su novia.
Según fuentes judiciales, el chico fue denunciado después de que empezara a tener episodios de violencia con su novia. De hecho, presuntamente le pegó en varias ocasiones, por lo que el magistrado ha decidido cortar el problema de raíz y someterlo a un proceso de reeducación. El acusado, además, no estudia en la actualidad, ya que ya ha sobrepasado la edad obligatoria de escolarización.
Tras declarar ante la Fiscalía, el juez decidía imponer al adolescente una medida cautelar de libertad vigilada que deberá ser cumplida hasta la celebración del juicio. En la misma se incluye una orden de alejamiento que impide al adolescente acercarse a su novia a menos de 100 metros, así como la obligatoriedad de recibir clases por parte del educador en las que se le enseñe a valorar a las mujeres.
'Es un concepto novedoso en España', explicaba el magistrado. 'Hemos puesto especial hincapié en que el delegado de libertad vigilada se ocupe de que el adolescente aprenda a valorar a las mujeres', con el fin de que las vea como iguales y las respete. De este modo se pretende, a través de la educación, desterrar de su conducta los episodios de violencia de género.
Según el magistrado, la novia del imputado, de nacionalidad española, presentaba lesiones producidas por las agresiones del chico, aunque ninguna herida era grave.
Por otro lado, el Juzgado de Menores decretó ayer el internamiento de un adolescente de 15 años acusado de maltratar de forma continuada a su madre y a sus hermanos. Según fuentes judiciales, la medida tiene una finalidad terapéutica, ya que no se descarta que el menor sufra alguna patología.