El tenista David Ferrer recibe una cascada de halagos tras ser nombrado hijo predilecto de Javea
«Assumiràs la veu d'un poble i seràs per sempre poble». Tras convertirse en el primer hijo predilecto de Xàbia el pasado viernes, el tenista David Ferrer hizo suya la cita del poeta valenciano Vicent Andrés Estellés. El xabienc, preso de la emoción y rodeado por todas las personas que le han apoyado en su carrera, afirmó que está «orgulloso»de «ser de Xàbia, este es el mejor día de mi vida y no puedo expresar con palabras lo que siento pero siempre recordaré estos momentos de felicidad y alegría cuando lleve el nombre de mi pueblo allí donde vaya».
En la noche del pasado viernes y tras asistir al multitudinario pleno en el que el Ayuntamiento de Xàbia nombró a David Ferrer Ern como hijo predilecto del municipio, unas 400 personas se reunieron en el restaurante Carrasco para acompañar al gran deportista del municipio, un Ferrer que gozó de una noche mágica en la que todo un pueblo le agradeció su esfuerzo y dedicación por hacerles soñar cada vez que disputa un duelo. Cabe mencionar que este particular «alumbramiento» (el de «traer al mundo» a un hijo predilecto) no fue en absoluto doloroso, más bien al contrario. Los halagos al jugador se desencadenaron en cascada: «Merece el nombramiento por ser un ejemplo para la juventud», destacó José Erades, edil de Deportes y el primero que se aventuró en deleitar a los asistentes con unas palabras que derrochaban gratitud y honestidad en el sentido más amplio. A continuación el testigo en los parlamentos fue para Mariano Peinado, el primer entrenador de David, quien tiró de memoria para recordar los inicios del homenajeado.
Piles: entre el sollozo y la emoción
Acto seguido tomó el micrófono Javier Piles, su actual preparador, que echó mano de un anecdotario que vienen «escribiendo» desde hace ocho años y situó a todo un top ten mundial como «una persona normal» a la que «le costaba concentrarse y al que acababa encerrando en un cuarto de tres metros por dos para que se concienciase de su trabajo». Al hilo de este comentario Piles añadió, sonriente, que «tras irte a trabajar unos días en la obra de tu tío el lunes volviste y me dijiste 'Javier, vamos a entrenar'». Y a partir de ahí, el técnico de Benifaió se conmovió al reconocer con vívidas palabras que «durante estos años he aprendido yo más de ti que ti de mi, siempre me has demostrado que hay que ser respetuoso con los rivales, sean mejores o peores y que la familia es lo primero». En este momento a Piles se le escapó algún sollozo, recordando que «en abril te colocas el diez del mundo, ganaste en Stuttgart, pero tu mejor regalo para mí fue jugar las semifinales en Miami» frente a Federer.
Tras recibir varios regalos del Club de Tenis Valencia y del de Pilota en Xàbia, el deportista, un nuevo «profeta en su tierra», advirtió que se encontraba «más emocionado que en el ayuntamiento» y no cesó en sus agradecimientos. El micrófono tampoco tuvo descanso, ya que el senador José Cholbi lo tomó para explicarle a David y a los allí presentes que «un hijo predilecto puede ser llamado ya como muy honorable». Cholbi dijo a su vez que «este es el mejor acto que he presenciado porque es completamente justo y todo el pueblo de Xàbia se identifica. Lo mereces por tu ejemplar forma de ser y por ejercer de referente no sólo en el deporte sino también en la vida».
Finalmente Eduardo Monfort, alcalde del municipio costero, hizo gala de su capacidad oratoria manifestando que «David Ferrer es honrado, trabajador, sacrificado, alegre, educado... por lo que sólo podía ser hijo de Xàbia, pues éstas son las características de los xabiencs». En resumen, una velada imborrable para un David Ferrer que resplandecía incluso más que la dorada medalla (la Oficial de Xàbia) que le impusieron en el consistorio horas antes.