La inauguración de la planta desalinizadora de Xàbia se ha hecho esperar. Pero ayer, tras cinco años desde que se puso en marcha y cuando los dramáticos veranos de suministro de agua salada ya son historia, llegó el día de inaugurar esta instalación y rendir homenaje «al trabajo y tenacidad de todos los xabiencs» que han hecho posible que este municipio tenga hoy agua potable «de calidad y en cantidad» .
Así lo explicó el propio alcalde, Eduardo Monfort, de Bloc-Centristes, que recordó que él era primer edil, en 1999, cuando se aprobó el proyecto de construir la desalinizadora. «Fue una iniciativa muy criticada en su momento, pero la planta es hoy una realidad alabada por todos» , advirtió Monfort ante los casi 400 vecinos que acudieron al acto.
El alcalde manifestó que esta instalación, que ha costado 24 millones de euros, es «un seguro de vida para las actuales y futuras generaciones» . Dijo que su puesta en marcha ha supuesto «un hito histórico» y «una revolución que nos permite respirar tranquilos ante el desasosiego de la falta de lluvias» .
Sin embargo, también alertó de que la desalinizadora puede no ser una solución definitiva. «Es necesario planificar muy bien el crecimiento» , subrayó Monfort, que, en otro momento de su discurso, recordó que el «mal entendido desarrollo turístico» de los años 70 salinizó el acuífero del Pla y puso fin a la agricultura en Xàbia. Evocó la triste imagen de «miles de naranjos secos en el Pla por el riego con agua salobre» . El alcalde también instó a «evitar el consumo excesivo de agua» . «Es fundamental ahorrar agua y considerarla un bien precioso» .
El primer edil también invocó «la sabiduría y respeto de nuestros antepasados» para no agotar los recursos naturales. Recordó que ellos demostraron su «"trellat" y sabiduría» al poner en marcha molinos hidráulicos, norias y balsas de riego que optimizaban el uso del agua.
La inauguración de la desalinizadora no llegó a ser un baño de multitudes, aunque sí que muchos vecinos no quisieron faltar a la cita. En el ayuntamiento hubo servicios mínimos y así numerosos funcionarios y trabajadores municipales se sumaron al acto.
La solidaridad de Pedreguer
«La desalinizadora de agua de mar la inauguró el pueblo de Xàbia» . Esta es la leyenda de la placa que ayer destaparon los actuales concejales. Antes el sacerdote Vicent Gilabert bendijo las instalaciones. Los ediles y Monfort se hicieronla foto de familia junto al alcalde de Pedreguer, Vicent Costa, y la ex alcaldesa de este municipio, Teresa Ballester.
El primer edil de Xàbia destacó la solidaridad de Pedreguer en los duros veranos en los que el municipio turístico se quedaba sin agua potable. Dijo que la tubería que lleva agua a Xàbia desde los pozos de Ocaive, situados en el término de Pedreguer, es «un cordón umbilical» que une a ambos pueblos.