Serge B. negó también que pegase a su familia
Un hombre de 37 años acusado de matar a golpes a su hijo de catorce meses en agosto de 2005 en Xàbia aseguró ayer, durante el juicio en la Audiencia de Alicante, que fue un accidente y negó que maltratara a sus otros dos hijos y a su pareja, pese a que la mujer aseguró en el momento del suceso que su esposo la maltrataba. El acusado, Serge B., de nacionalidad francesa, lleva 19 meses en prisión preventiva.
El hombre, para quien el fiscal pide 23 años de cárcel, aseguró que, al ser detenido, confesó que el autor había sido él porque tenía miedo, estaba en estado de shock y no entendía bien lo que le decían debido a que habla francés. Según el relato del fiscal, los hechos ocurrieron a la 1.30 horas del 19 de agosto de 2005 en un chalet de Xàbia, donde la pareja pasaba las vacaciones con sus tres hijos. El matrimonio dormía en una habitación y los tres pequeños en otra cuando el menor, Nathan, comenzó a llorar y el padre se levantó de la cama. El hombre llevó al niño al comedor y le dio dos o tres cachetes en la cabeza, a la altura de la oreja
Entonces el menor paró de llorar, tras lo cual lo tomó de la mano para llevarlo a su habitación, pero el pequeño se cayó al suelo y comenzó a llorar de nuevo. En ese momento, lo cogió en brazos, sentó al niño sobre sus rodillas y le golpeó «de manera tan brutal con el borde de la mano y a la altura del estómago, unas tres o cuatro veces, que le ocasionó la muerte como consecuencia de shock hipovolémico por rotura de arterias abdominales», según el fiscal.
Los guardias civiles que testificaron ayer explicaron que fue el acusado quien recreó los hechos en una reconstrucción con un muñeco realizada horas después de la muerte del bebé. El acusado, natural de Trauche (Francia) y al que se le procesa por supuestos malos tratos habituales a sus otros dos hijos, que tenían 3 y 8 años, y a su compañera sentimental, también dijo en su declaración inicial que solía consumir cocaína, extremo que ayer negó.
Su abogado dijo que el fallecimiento del menor pudo ser «fruto de un golpe. Es una arteria que se rompe, no tiene síntomas externos». «Puede ser un cachete de su padre, puede ser un golpe jugando, pero evidentemente la causa de la muerte es la rotura de esa arteria», agregó el letrado, quien consideró que lo que se debe plantear es «si ese padre al dar un cachete busca la muerte de su hijo».